Las doulas actuales están devolviendo profundidad al significado de conexión entre la madre y el bebé y, de hecho, con su propio embarazo. La hacen consciente de los cambios en su cuerpo y ayudan a cuidar de cada detalle mientras llega el día señalado. Procuran cuidados tanto físicos como emocionales a la madre e implican también al padre.

 

El dolor y otras señales del cuerpo tienen funciones muy concretas durante el embarazo, por ello muchas doulas combinan su acompañamiento con técnicas complementarias como la reflexología, el yoga, la acupuntura, los masajes, las plantas medicinales y otros remedios que el equipo médico no va a procurar a la madre.

 

Algunas mujeres presentan problemas durante la lactancia. Las doulas ofrecen asesoramiento y técnicas para hacer más llevadera también esta etapa, aportando consejos, pero siempre, respetando la decisión final de la madre en cada asunto.

En su sentido literal, doula es una palabra griega que significa “esclava”. En las culturas antiguas, cuando una mujer estaba a punto de dar a luz, las familias se reunían con ella en un ambiente de celebración y cooperación; junto a la madre había personas para asistirla, darle de comer, pedir ayuda cuando era necesario o pedir espacio para la madre cuando ella lo requería.

 

Pero a partir del s. XVII esto cambió de manera notable; los descubrimientos científicos y los avances médicos fueron estableciendo las mismas prácticas y protocolos para todas las mujeres por igual, convirtiendo el parto en algo institucionalizado e impersonal, y dejando de lado la asistencia emocional y particular tan importantes para la madre en esos momentos. 

 

A finales del siglo XVIII, la mayoría de los partos en el mundo occidental se daban por asistencia de un médico. 

Es ahora, en los albores de nuestro s.XXI, cuando se vuelve a tomar conciencia del papel de las mujeres de compañía durante el embarazo, el parto y la lactancia.

 

Estudios recientes han demostrado los beneficios que las doulas aportan durante los primeros meses de maternidad.

Un poco de historia sobre las doulas

Qué hacen las doulas hoy en día

En numerosos estudios se ha demostrado el efecto positivo que tiene el acompañamiento de una doula en los preparativos del parto, tanto para la madre como para el bebé, para su recuperación y adaptación. El parto se naturaliza y se requieren menores recursos médicos (cesáreas, forceps, episiotomía...)

Los expertos Marshall Klaus, John Kennel y Phyllis Klaus lo denominan “El efecto Doula”

 

-        50% menos cesáreas (innecesarias)

-        25% trabajo de parto más corto

-        60% reducción de pedidos de epidural

-        40% menos uso de oxitocina sintética

-        30% menos uso de analgesia

-        40% menos uso de fórceps

-        mejor preparación mental de la madre durante el trabajo          de parto

-        mejora general de la experiencia del parto

-        recuperación más rápida 

Si te interesa saber más sobre los beneficios que puede aportarte una doula puedes consultar este link de la revista chilena de Ginecología y Obstetrícia Scielo.

Beneficios que revelan los estudios